¿Cómo elegir la cerradura correcta?

 

Cuando estamos al final del día en nuestro hogar lo que más deseamos es dormir tranquilo, ahuyentar a los ladrones y preservar la intimidad. Para ello se inventaron las cerraduras.

Las cerraduras son una inversión en seguridad y nos permiten ganar privacidad en algunos espacios de la casa como por ejemplo el baño. Cambiar la cerradura de las puertas o sustituirla por otra más segura es una operación muy sencilla, que podrás realizar tú mismo, sin necesidad de llamar a un profesional.

Pero ¿Cómo elegir la cerradura correcta?

Para responder a esta interrogante te indicaremos tres consejos que debes considerar:

Primero, debes definir qué sistema de instalación prefieres. Las cerraduras pueden ser de sobreponer o de empotrar. Las primeras están indicadas por lo general para puertas de entrada y las segundas pueden ser tanto para puertas de entrada como de interior.

Segundo, debes comprobar el material de la puerta (madera o metal). Las puertas de madera te permiten optar por una cerradura de sobreponer o de empotrar, mientras que para las metálicas se recomienda una cerradura específica para metal.

Tercero, si buscas una cerradura de alta seguridad elige una cerradura multipunto (incluye tres o cinco puntos de anclaje) y un cilindro de alta seguridad.

¿Cuántos tipos de cerraduras existen?

Distinguimos básicamente dos tipos de cerradura en función de su instalación:

  • De empotrar o embutir: Se encaja la hoja de la puerta. Indicadas para todo tipo de puerta tanto de entrada como de interior. Una de sus ventajas es que se adapta a todo tipo de puertas y que vale tanto para aperturas a derecha como a izquierda.

 

  • De sobreponer: Se instala sobre la superficie de la puerta. Recomendada para puertas de entrada. Destaca por su sencillez de instalación y porque se adaptan a aquellas puertas con un espesor muy fino. Como contrapartida son más fáciles de forzar y no suelen ser reversibles así que en el momento de compra debes tener en cuenta si la puerta abre a derecha o izquierda.

La tarea de elegir la cerradura correcta va de la mano con la tarea de escoger la puerta correcta, y la clave está en el material con que estén elaboradas.

 

 

Las puertas básicamente son de madera o de metal.

Puertas de madera:

Si tienes una puerta de madera puedes inclinarte por una cerradura de sobreponer o por una de empotrar. Las primeras están indicadas para puertas de entrada, mientras que las segundas se adaptan a puertas de entrada, de paso y a las del baño que normalmente pueden cerrarse por dentro con pestillo o llave.

Puertas de metal:

Las puertas de metal son apropiadas para trastero, puertas de acceso por el garaje o patios. Para este tipo de puertas es aconsejable una cerradura de empotrar que se adapte al hueco de la anterior porque el metal es más difícil de trabajar. Si la puerta está a la intemperie te recomendamos una cerradura de acero inoxidable (resistente a la humedad). Existen soluciones para todo tipo de aperturas: corredera, giratoria y enrollable, así como cerraduras indicadas para puertas cortafuegos.